Patatas NO fritas

¿Te encantan las patatas fritas?

Pues no hace falta que renuncies a ellas si quieres cuidar la línea o comer más sano. Sólo hay que cambiar la forma de prepararlas:

Bastará con cortarlas en cubos o tiras y cocinarlas al vapor unos minutos.

Después las pasamos a un bol que tenga un buen chorro de aceite de oliva y sal, y las mezclamos muy bien con las manos hasta que el conjunto esté engrasado por todos lados.

Por último las metemos a horno, precalentado y a unos 200 ºC, y las dejamos hasta que se doren (dependiendo del grosor tardarán menos o más), moviéndolas un par de veces durante el proceso. 

Con este método vamos a reducir sobre un 80-90% las grasas ya que además de no sumergir las patatas en aceite (modo  fritura), con la pre cocción les cerramos el poro a la patata y la hacemos menos esponja que en crudo.

 

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