Todavía hay demasiada gente acostumbrada a acompañar sus comidas con zumos, refrescos o bebidas carbonatadas. ¿Resultado?
 

  • Desvirtúa el sabor de los alimentos que ingerimos
  • Diluye nuestros jugos gástricos
  • Dificulta nuestra digestión

 
Con algunas bebidas azucaradas o con gas puede provocar:
 

  • Fermentaciones en nuestro estomago poco deseadas
  • Distensión intestinal dando lugar a gases e hinchazón.

 
Pero esto es la punta del Iceberg…
 

Si nos acostumbramos a comer SIEMPRE con refrescos o similares no arriesgamos a:
 

    • Padecer a largo plazo una gastritis.

 

Pero comer con bebidas azucaradas tiene consecuencias más graves como concluía un estudio publicado por el “Journal of the American Medical Association”. Este concluía como el consumo excesivo de  bebidas comerciales está detrás del aumento brusco de diabetes y obesidad de las últimas décadas.

Por eso ya es hora de darle al agua el lugar que se merece en nuestra mesa y valorar la importancia que tiene tomar un líquido tan puro y necesario con este en nuestras vidas.
 
Somos agua y necesitamos agua para que nuestra piel brille, nuestros órganos funcionen bien y todo nuestro sistema esté equilibrado.

 

 H2O

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