Debido quizás a que el café de cereales o raíces ejerció de modesta alternativa al café tradicional en épocas de escasez y guerra, esta reconfortante bebida no ha gozado de gran popularidad entre las siguientes generaciones. Pero los tiempos cambian y hoy en día la búsqueda de métodos más saludable de alimentarnos le ha devuelto a este tipo de café el protagonismo perdido en una época donde se vive a un ritmo vertiginoso y utilizamos con demasiada frecuencia “muletas” alimenticias cargadas de cafeína. Los cafés de cereales, achicoria o bellota se presentan como una deliciosa alternativa que tomada habitualmente va a proporcionar al organismo fuentes más naturales y saludables de energía, sin tener por ello que renunciar al placer de una bebida llena de aroma y carácter.

 Cafés que alimentan

 

ChicoriaCuando hablamos de los beneficios de estos falsos cafés es inevitable plantearnos ciertas comparaciones con el café común. A diferencia de este último, una bebida elaborada con cereales, legumbres o raíces tostadas, no altera nuestro ciclo del sueño ni nuestro ritmo cardíaco, no nos produce dependencia, no interfiere en la absorción del calcio ni irrita nuestra mucosa gástrica. Y tan importante como los perjuicios que nos evita son los beneficios que aporta a nuestra dieta, ya que aunque en pequeñas dosis es una buena forma de beneficiarse de todas las vitaminas y minerales de los frutos que lo componen. Además es apto para niños, mujeres embarazadas o personas que sufren úlcera.

 

Café de cereales casero

 Si queremos degustar un café de cereales único nada como elaborarlo nosotros mismo eligiendo los mejores cereales biológicos. Es un proceso sencillo que nos permitirá ir probando diferentes mezclas hasta dar con aquella que se adapte 100% a nuestro gusto. Podemos empezar probando con una bebida sencilla sólo a base de cebada y después ir añadiéndole algunos de nuestros cereales favoritos como el trigo, el centeno, la quinoa o amaranto. Hay dos maneras de hacerlo:

 

1ª Café de cereales casero suave: Tostar los cereales elegidos en una sartén sin dejar de remover con una cuchara de madera. Cuando estén fríos los molemos.

 

2ª Café de cereales casero sabor intenso:  Mezclar un poco de malta de cereales diluida en agua con los cereales y dejarlos secando en el horno suavemente hasta que se tuesten ligeramente los granos.

 

En ambos procesos es importante tener mucho cuidado de que no se nos quemen los granos y tener en cuenta que cuanto más tostados estén más fuerza tendrá la bebida que preparemos. El sabor también aumentará cuanto más fino molamos el conjunto.

Podemos aromatizar o potenciar sus propiedades digestivas añadiendo unas semillas se anís, cardamomo o canela en polvo a la hora de moler los cereales.

 

                                                       Los cafés alternativos en el mercado

CerealiaSi no disponemos del tiempo de prepararlo en casa y no queremos recurrir al más aburrido café de achicoria (que se encuentra con más facilidad en algunos supermercados), no hay que preocuparse. El mundo de la alimentación biológica nos ofrece una decena de marcas que elaboran diferentes mezclas en formato soluble o para utilizar en cafetera. Además las combinaciones son de lo más interesantes ya que pueden incluir bellotas, higos, habas, garbanzos o diferentes raíces (lo que mejora todavía más su contenido nutricional).

 

Os dejo unas sugerencias de algunas de mis opciones favoritas (ambas BIO):

 

GRANOCAF (El Granero Integral): Un sabroso café soluble de sabor tostado y dulzón, con cebada, malta, centeno, achicoria e higos y sin ningún tipo de aditivos, conservantes o colorante.                                

CEREALIA (La Finestra Sul Cielo): Una deliciosa mezcla, lista para tomar, con cereales, achicoria e higos.

 

 

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